El Ministerio Público reveló que Germán Robles Quiñones, uno de los principales imputados en el caso de corrupción que afecta al Seguro Nacional de Salud (SENASA), asumió el rol de receptor de sobornos luego de la salida de un funcionario que actualmente es procesado en la Operación Calamar.
Según el expediente, Robles Quiñones continuó con las mismas prácticas ilícitas de su antecesor, manteniendo los vínculos con proveedores que formaban parte del esquema de corrupción. Su participación incluyó la recepción sistemática de pagos ilegales a cambio de favorecer adjudicaciones de contratos, agilizar pagos y validar servicios médicos presuntamente fraudulentos.
El Ministerio Público señala que esta sustitución no detuvo el flujo de dinero ilícito, sino que permitió la continuidad del entramado bajo un nuevo responsable, quien habría fortalecido los mecanismos para encubrir las operaciones, mediante empresas de papel y transacciones simuladas.
Robles Quiñones enfrenta cargos por corrupción administrativa, soborno, lavado de activos y asociación de malhechores. La acusación sostiene que su implicación fue clave para prolongar el esquema que permitió el desvío de fondos públicos por miles de millones de pesos dentro del sistema de salud estatal.
