El gerente financiero de SENASA, Gustavo Messina Cruz, fue identificado por el Ministerio Público como una de las figuras clave en el encubrimiento del déficit financiero de la institución, en el marco del presunto esquema de corrupción que afectó al sistema de salud dominicano.
Según la acusación, Messina Cruz habría manipulado los estados financieros internos para ocultar la magnitud del desfalco y simular estabilidad presupuestaria. Esta maniobra permitía a la alta dirección continuar con operaciones irregulares sin levantar alertas internas ni externas sobre la situación real de SENASA.
El Ministerio Público sostiene que el funcionario elaboraba reportes financieros maquillados y omitía deliberadamente los registros de deudas, pagos ilícitos y desviaciones presupuestarias. Esta práctica habría sido fundamental para sustentar el fraude durante meses sin ser detectado por los organismos de control.
Además, se le vincula con la autorización de pagos a prestadores sin sustento documental válido, y con la firma de movimientos contables que respaldaban transacciones ficticias. Messina Cruz es señalado como uno de los ejecutores técnicos del esquema financiero, encargado de garantizar que los registros coincidieran con la narrativa que buscaba imponer la cúpula de la administración.
El Ministerio Público lo acusa de complicidad en estafa contra el Estado, falsificación de documentos y lavado de activos, al haber contribuido activamente a encubrir la desaparición de miles de millones de pesos del presupuesto de SENASA.
