Santo Domingo.– Los feminicidios registrados en los últimos meses han vuelto a encender las alarmas sobre la violencia contra las mujeres en República Dominicana y la capacidad de las instituciones para prevenir agresiones antes de que escalen.
Especialistas y organizaciones advierten que el problema no se limita a los hechos criminales. La normalización de amenazas, el control dentro de las relaciones y los comentarios que responsabilizan a las víctimas crean un entorno que minimiza la violencia y dificulta la denuncia.
La respuesta requiere evaluación de riesgo, protección efectiva, acceso rápido a la justicia y educación para desmontar patrones culturales. Cada caso debe investigarse con rigor, sin revictimización y con acompañamiento para hijos, familiares y sobrevivientes.
