SANTO DOMINGO.– La economía dominicana registró un crecimiento acumulado de 4.5 % durante los primeros ocho meses de 2026, mostrando una aceleración respecto al desempeño observado durante el mismo período del año pasado.
Los resultados preliminares del indicador mensual de actividad económica (IMAE) muestran que solo durante agosto la actividad económica creció 3.8 % en términos interanuales.
El comportamiento acumulado entre enero y agosto contrasta con el crecimiento de 2.3 % registrado durante igual período de 2025.
Entre las actividades que contribuyeron al desempeño económico se encuentra la construcción, que registró una expansión acumulada de 7.9 %, consolidándose como uno de los sectores de mayor dinamismo.
Los servicios financieros presentaron un crecimiento de 9.4 %, mientras las zonas francas aumentaron 3.4 % y la manufactura local avanzó 3.1 %.
Las cifras reflejan una recuperación de la actividad económica y acercan al país a los niveles de crecimiento que tradicionalmente ha registrado República Dominicana.
Sin embargo, el comportamiento favorable de los indicadores macroeconómicos coincide con una de las principales preocupaciones de los hogares: el costo de vida.
Los precios de los combustibles volvieron a experimentar aumentos durante la semana, pese a los recursos destinados por el Gobierno para contener parcialmente las variaciones provocadas por el comportamiento de los mercados internacionales.
El Ejecutivo informó que ha destinado alrededor de RD$1,770 millones en subsidios extraordinarios para evitar que las alzas internacionales sean transferidas completamente a los consumidores.
El comportamiento de los combustibles tiene una incidencia particularmente sensible porque puede trasladarse a los costos del transporte, distribución de mercancías y producción de diferentes bienes y servicios.
A esto se suma el peso que mantienen alimentos, vivienda, transporte y servicios básicos dentro de los presupuestos familiares.
El escenario plantea una diferencia importante entre dos conceptos que suelen generar confusión: crecimiento económico y mejoría inmediata del poder adquisitivo.
Que la economía produzca más bienes y servicios no implica necesariamente que todos los hogares experimenten de manera simultánea un aumento equivalente de sus ingresos disponibles.
Para que el crecimiento tenga una mayor repercusión en las condiciones de vida intervienen factores como la generación de empleos formales, evolución de los salarios, inflación, productividad y comportamiento de los precios de los bienes esenciales.
Las autoridades económicas han defendido la capacidad del país para recuperar un ritmo de crecimiento más cercano a su potencial, apoyado en sectores como construcción, servicios, zonas francas, turismo y manufactura.
El desempeño durante los próximos meses será determinante para establecer si República Dominicana logra cerrar 2026 manteniendo la aceleración registrada hasta agosto.
Para los consumidores, sin embargo, el indicador más perceptible continuará siendo otro: cuánto cuestan los alimentos, el combustible, el transporte, la electricidad y los demás gastos que componen el presupuesto mensual de una familia.
Ese contraste entre recuperación macroeconómica y economía doméstica será uno de los principales desafíos para las autoridades en el último trimestre del año.
