Aunque muchas personas creen que toda ciudad ubicada en África pertenece a un país africano, Ceuta es una excepción. Esta ciudad está situada en la costa norte del continente africano, limita con Marruecos, pero forma parte del territorio español.
La historia se remonta a 1580, cuando Portugal y España quedaron bajo una misma Corona. Tras la separación de ambos reinos en 1640, Ceuta decidió permanecer bajo soberanía española, una decisión que fue reconocida oficialmente en el Tratado de Lisboa de 1668.
En la actualidad, Ceuta es una de las dos ciudades autónomas de España, junto con Melilla, y también forma parte de la Unión Europea. Sin embargo, por su ubicación geográfica, se ha convertido en una de las fronteras terrestres más sensibles entre África y Europa.
Esta condición ha hecho que miles de migrantes intenten llegar a Ceuta cada año con la esperanza de ingresar a territorio europeo en busca de mejores oportunidades, convirtiendo a la ciudad en un punto clave del debate sobre migración, seguridad y derechos humanos.
Su ubicación estratégica también le otorga un importante valor geopolítico, ya que controla parte del acceso al estrecho de Gibraltar, uno de los corredores marítimos más transitados del mundo.
