Los servicios de salud en Venezuela enfrentan una intensa presión para atender a los damnificados por los terremotos que sacudieron varias zonas del país, mientras continúan las labores de rescate y asistencia a las comunidades afectadas.
Durante las primeras horas de la emergencia, personal médico y de enfermería instaló alrededor de un centenar de camas en los espacios abiertos de un hospital para continuar brindando atención a los pacientes. La medida fue adoptada debido al temor por las constantes réplicas y a la interrupción del suministro eléctrico, que dificultó el funcionamiento normal de las instalaciones.
Las autoridades sanitarias mantienen activados los protocolos de emergencia para garantizar la atención de heridos y personas en condición vulnerable, al tiempo que coordinan el traslado de pacientes hacia otros centros asistenciales cuando las condiciones lo permiten.
Los equipos de rescate, bomberos y organismos de protección civil continúan trabajando en las zonas más afectadas, donde aún se realizan labores de búsqueda de personas desaparecidas y la evaluación de los daños ocasionados por los sismos.
Las autoridades han reiterado el llamado a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales y seguir las recomendaciones de seguridad mientras avanzan las operaciones de respuesta y recuperación.
