Santo Domingo.– Las personas que padecen reflujo suelen concentrarse en eliminar alimentos específicos, pero la hora de la cena, el tamaño de las porciones y la velocidad al comer también pueden influir de manera importante en los síntomas.
La evidencia citada por especialistas indica que cenar temprano y dejar un intervalo antes de acostarse puede reducir la exposición nocturna al ácido. Las comidas abundantes y rápidas, en cambio, favorecen la presión sobre el estómago y el retorno del contenido hacia el esófago.
Los médicos recomiendan observar los desencadenantes individuales, mantener porciones moderadas y buscar evaluación profesional cuando los síntomas sean frecuentes, intensos o estén acompañados de dificultad para tragar, pérdida de peso o dolor persistente.
