Santo Domingo.– A pocos días del inicio del año escolar 2026-2027, la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) encendió las alarmas sobre las condiciones de la infraestructura educativa al asegurar que el 57 % de los centros evaluados presenta algún tipo de problema, incluyendo casos que considera graves.
La advertencia llega en un momento especialmente sensible para padres, docentes y estudiantes, cuando el sistema educativo se prepara para el regreso a las aulas.
Según el gremio magisterial, entre las situaciones detectadas figuran grietas en pisos, paredes y techos, hundimientos y otras deficiencias estructurales que requieren atención.
ADP cuestiona seguridad de algunos planteles
La preocupación de la ADP no se limita al deterioro físico. El gremio ha planteado interrogantes sobre la capacidad de determinadas edificaciones para responder ante eventos de mayor magnitud, como un terremoto.
La organización utilizó como referencia el terremoto ocurrido en Puerto Plata en 2003 para advertir sobre las posibles consecuencias que podría tener un evento de esa naturaleza durante el horario escolar.
La afirmación del 57 % corresponde a un levantamiento presentado por la ADP y debe diferenciarse de las cifras oficiales del Ministerio de Educación sobre construcción, reparación y mantenimiento de planteles.
La pregunta: ¿están listas las escuelas?
La denuncia coloca ahora la infraestructura escolar entre los principales temas de discusión de cara al comienzo de la docencia.
Más allá de determinar cuántas escuelas presentan algún deterioro, resulta necesario establecer cuántas tienen problemas que podrían impedir o dificultar el inicio normal de las clases, cuáles requieren intervención urgente y qué medidas adoptará Educación antes de recibir a los estudiantes.
También queda pendiente una respuesta detallada del Minerd a las cifras presentadas por el gremio y el contraste entre el levantamiento de la ADP y las evaluaciones oficiales de infraestructura.
Con el regreso a las aulas cada vez más cerca, la discusión deja una pregunta de interés directo para miles de familias dominicanas: ¿están todos los planteles en condiciones adecuadas para recibir a sus estudiantes?
