MADRID, España.– Al menos 64 personas murieron este miércoles tras la colisión de dos trenes de alta velocidad cerca de la localidad de Urda, en la provincia española de Toledo, según el balance actualizado comunicado por el Gobierno de Castilla-La Mancha mientras continuaban las labores de rescate.
El siniestro involucró un tren de la empresa privada Iryo y otro operado por Renfe. Las primeras informaciones indican que la formación de Iryo se detuvo en la vía por instrucciones del administrador ferroviario Adif, aparentemente debido a un problema de señalización. Posteriormente, el tren de Renfe habría recibido autorización para continuar su recorrido y terminó impactando contra la unidad que permanecía detenida.
La fuerza de la colisión provocó el descarrilamiento de varios vagones. Al menos tres coches cayeron por un terraplén, dejando restos metálicos, paneles y equipajes esparcidos en los alrededores de la línea ferroviaria. Cientos de ambulancias, vehículos funerarios y helicópteros fueron movilizados hacia el lugar.
Los pasajeros evacuados relataron que escucharon un fuerte estruendo antes de que los vagones comenzaran a sacudirse. Algunos salieron con heridas visibles, mientras residentes de comunidades cercanas llevaron agua, alimentos y otros suministros para asistir a los sobrevivientes y al personal de emergencia.
Renfe confirmó que su tren avanzó después de recibir autorización, pero señaló que la secuencia precisa de las comunicaciones, las condiciones del tráfico y las causas del impacto deberán ser establecidas por la investigación. Adif e Iryo todavía no habían ofrecido una explicación definitiva sobre el origen de la emergencia.
El accidente interrumpió las conexiones ferroviarias de alta velocidad entre Madrid y Andalucía y obligó a reorganizar numerosos servicios. Hospitales de Castilla-La Mancha y Madrid fueron preparados para recibir a los heridos.
Esta es la segunda tragedia ferroviaria de gran magnitud registrada en España durante 2026. Las autoridades advirtieron que el número de víctimas todavía puede cambiar debido a que los equipos de rescate permanecen trabajando entre los vagones destrozados.
