Santo Domingo.– El Gobierno de Nicaragua decidió cerrar su Embajada en República Dominicana, en medio de un deterioro de las relaciones diplomáticas entre ambos países que se agudizó en julio pasado tras un intercambio de pronunciamientos entre Santo Domingo y Managua.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de República Dominicana (MIREX) confirmó oficialmente la decisión y recordó que el pasado 23 de julio el Gobierno dominicano llamó a consultas a su embajadora acreditada en Nicaragua. Desde entonces, la misión dominicana en Managua permanece encabezada por un encargado de negocios interino.
La Cancillería dominicana indicó que continuará dando seguimiento a la evolución de las relaciones bilaterales a través de los canales diplomáticos establecidos.
El cierre de la sede nicaragüense en Santo Domingo no representa, hasta el momento, una ruptura formal de las relaciones diplomáticas. República Dominicana mantiene abierta su embajada en Managua, aunque su embajadora permanece fuera del país desde que fue llamada a consultas.
¿Cómo comenzó la tensión?
El episodio más reciente de tensión se produjo después de que el Gobierno dominicano cuestionara declaraciones de las autoridades nicaragüenses relacionadas con el futuro de las elecciones en ese país.
República Dominicana sostuvo entonces que ningún gobierno puede privar a su población del derecho de escoger libremente a sus gobernantes mediante elecciones periódicas, libres y transparentes. Nicaragua respondió con fuertes críticas contra las autoridades dominicanas, tras lo cual Santo Domingo llamó a consultas a su embajadora.
Semanas después, Managua tomó la decisión de cerrar su representación diplomática en Santo Domingo.
Una señal física del cierre ya puede observarse en el inmueble que ocupaba la misión diplomática nicaragüense, ubicado en el Ensanche Julieta: la propiedad fue puesta nuevamente en alquiler.
República Dominicana y Nicaragua mantienen relaciones diplomáticas desde hace más de siete décadas y comparten espacios regionales como el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), además de formar parte del acuerdo comercial DR-CAFTA.
La decisión de Managua abre ahora interrogantes sobre el futuro de las relaciones bilaterales y sobre la forma en que serán atendidos los asuntos consulares de ciudadanos nicaragüenses en República Dominicana.
Hasta ahora, el Gobierno dominicano ha optado por mantener abierto el canal diplomático, sin anunciar una medida equivalente contra su misión en Managua
